La Pintora Que Dibujó Rostros para las Máquinas
A Pintora Que Desenhou Rostos para as Máquinas
A una joven pintora se le pide que dibuje pequeños símbolos para una nueva máquina, y sus imágenes de treinta y dos puntos se convierten silenciosamente en el lenguaje que todos usan.
En una ciudad llena de ingenieros, había una joven pintora llamada Suri.
Numa cidade movimentada de engenheiros, havia uma jovem pintora chamada Suri.
Los ingenieros construyeron máquinas inteligentes, pero las máquinas parecían frías y confusas.
Os engenheiros construíram máquinas inteligentes, mas as máquinas pareciam frias e confusas.
Nadie sabía cómo hablar con ellas.
Ninguém sabia como falar com elas.
Un día, el jefe del taller le pidió ayuda a Suri.
Um dia, o chefe da oficina pediu ajuda a Suri.
El dijo: 'Dibujanos pequeñas imagenes para que la gente pueda entender lo que la maquina quiere decir.'
Ele disse: 'Desenhe-nos pequenas imagens para que as pessoas possam entender o que a maquina quer dizer.'
Suri tomó un cuadrado de papel y un lápiz.
Suri pegou um quadrado de papel e um lápis.
Hizo una pequeña cara sonriente para el saludo.
Ela fez um rosto sorridente pequeno para o olá.
Dibujó un pequeño cubo de basura para tirar cosas.
Ela desenhou um pequeno caixote para jogar coisas fora.
Pintó un pequeño reloj para esperar.
Ela pintou um pequeno relógio para esperar.
Cada imagen tenía solo treinta y dos puntos de ancho y treinta y dos de alto.
Cada imagem tinha apenas trinta e dois pontos de largura e trinta e dois de altura.
Pero cada una contaba una historia.
Mas cada uma contava uma história.
Personas que nunca habían tocado una máquina vieron las imágenes y sonrieron.
Pessoas que nunca tinham tocado numa máquina viram as imagens e sorriram.
Lo entendieron de inmediato.
Elas entenderam de imediato.
Las imágenes de Suri se extendieron a máquinas de todo el mundo.
As imagens de Suri se espalharam para máquinas em todo o mundo.
Otros talleres copiaron su estilo.
Outras oficinas copiaram seu estilo.
Sus pequeños dibujos se convirtieron en el rostro de todas las computadoras.
Seus pequenos desenhos tornaram-se o rosto de todos os computadores.
Pero la mayoría de la gente no conocía su nombre.
Mas a maioria das pessoas não conhecia seu nome.
Solo conocían sus pequeñas imágenes.
Eles conheciam apenas seus pequenos desenhos.
A Suri no le importó.
Suri não se importou.
Dijo que una buena imagen no necesita firma.
Ela disse que uma boa imagem não precisa de assinatura.